

Los tatuajes a color no son un invento nuevo, los primeros colores que se lograron -en la historia del tatuaje- fueron el verde, el rojo, el blanco. Muchos eran oxidaciones y/o metales como el mercurio que terminaban afectando la salud de las personas tatuadas.
Hoy usamos productos testeados para la piel, sellados en envases comerciales con fecha de vencimiento, que no solo no son contaminantes sino que pueden lograr un mejor cicatrizado que cualquier otra herida. Aunque tienen muchos compuestos en común con los que se preparan/ban, lxs tatuadorxs ya no participamos directamente del preparado, casi ritual, con el fluido mismo.
Hablando de colores envasados se suele distinguir entre pigmentos orgánicos "vegetales" y acrílicos. Esta distinción sirvió para armar miles de mitos respecto de los productos acrílicos, su efecto en la salud y en la piel. Siempre es conveniente charlar con su tatuadorx sobre este tipo de dudas. Aunque los mitos, acá como en todo, sirven para tergiversar información es bastante fácil sacarle el velo de ungüento misterioso y mágico, simplemente leyendo la etiqueta del envase de los productos que usamos lxs tatuadorxs. Hay diferencias en la consistencia y fluidez de los productos que hacen necesarias técnicas distintas a las hora de poner bajo la piel un pigmento vegetal o un acrílico. También las agujas van a ser de distintos calibres y la suavidad de la maquina hacen la diferencia.
Lo cierto es que los acrílicos suelen tener mayor variedad en gama de colores y mantienen la intensidad más tiempo que los pigmentos "vegetales". Pero pueden ser riesgosos si no se los aplica de manera adecuada, produciéndose ampollas o coágulos de tinta en las zonas donde se lastima (demasiado) la piel.
Además de la calidad de los productos y lx tatuadorx, lo que determina la definición, en forma y color de un diseño a largo plazo, son los cuidados que tenga con su piel la persona que decida llevarlo. Al exponer la piel al sol en los broceados veraniegos, a productos abrasivos o que resequen, hace que la definición de las lineas y la intensidad de l*s colores se pierda. Por eso se recomienda que se usen cremas regularmente para mantener humectado el tatuaje y no exponerse a largas horas al rayo del sol, sobre todo sin filtro.
O, también, podemos pensar que el tatuaje forma parte de nosotrxs en el momento en que pasa a estar bajo la piel, y podemos elegir no hacer una distinción en el tratamiento de toda la dermis. Y que el tatuaje se marque de tiempo como el resto del cuerpo, aunque nos pase inadvertido...
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